El Palacio Arzobispal es uno de los conjuntos más importantes de Sevilla, tanto por el valor de  su inmueble como por el legado cultural y artístico que posee. Sin embargo es un ilustre  desconocido. A pesar de su enclave en el casco antiguo de la ciudad, junto a la catedral, la  Giralda y el Real Alcázar, este edificio es generalmente sólo un gran lienzo de fachada, asomado  al entorno de la catedral y su torre. Raras veces se visita, salvo para algún asunto específico,  y aún así muy parcialmente. 

Enclavado en el borde meridional de la antigua acrópolis, en el solar que ocupa hubo un conjunto  termal de época romana y unas casas almohades. Desde la Reconquista el inmueble es residencia de  los arzobispos de Sevilla. Excepcionalmente en el siglo XIX fue Comandancia General durante la  Invasión Francesa, y vivienda ocasional de los duques de Montpensier, recién llegados a esta ciudad.

La valoración de este conjunto debe hacerse desde un triple punto de vista: el edificio, el patrimonio artístico y el legado cultural (Archivo General del Arzobispado y Biblioteca).

El inmueble es Monumento Nacional desde 1969 (D. 1746/1969, de 17 de Julio, B.O.E. de 19 de Agosto). En la actualidad tiene una extensión de 6.700 m.2. Ocupa la mayor parte de una manzana, delimitada por la Plaza de la Virgen de los Reyes, al Sur, donde se sitúa la puerta principal. Al Este tiene fachada a la calle don Remondo; al Norte a la calle Segovias y al Oeste con la de Placentines y Alemanes. Respecto a la arquitectura son muy escasas las noticias que facilita la bibliografía tradicional, ya que suele detenerse casi exclusivamente en la portada principal

El patrimonio artístico está integrado en su mayor parte por excepcionales fondos pictóricos que fueron catalogadas por Valdivieso y Serrera en 1979, quienes pusieron de manifiesto que sus 296 pinturas constituyen uno de los conjuntos fundamentales de la ciudad. Aunque los fondos que se conservan son sólo una pequeña parte de lo que atesoró, por su cantidad y calidad podemos decir que constituyen la tercera gran pinacoteca sevillana. La colección actual está integrada por cuadros de los siglos XVI al XX, siendo el núcleo fundamental obras de los siglos XVII y XVIII, de cuando data la construcción del palacio que ha llegado hasta nosotros.

El patrimonio cultural se halla en el Archivo General del Arzobispado y en la Biblioteca. Los fondos documentados más antiguos del Archivo datan del siglo XIV. Comprende la documentación propia de la curia arzobispal en la acción pastoral y de gobierno de los prelados. Los fondos del Archivo se encuentran en fase de reordenación y clasificación desde 1972 bajo los auspicios de la Institución Colombina. Se hallan catalogados más de 13.000 legajos, unos 300 pergaminos y cerca de 800 libros, ocupando el archivo más de 2.500 metros lineales.


El Palacio Arzobispal de Sevilla
Teodoro Falcón Márquez
© CajaSur
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